| Polvo, publicada por Planeta México en 2010, es la primera novela de Benito Taibo, de la prolífica dinastía artística e intelectual de los Taibo, un clan ducho en amabilidad y obras trascendentes. Nos cuenta una historia sutil donde se demuestra que la vida es el entrecruzamiento de insospechados caminos donde el resultado es asombroso y la trama se acó moda como en un cedazo de arena donde lo que se separa no pierde identidad ni se desliga. La violencia genera sorpresas.
La historia del niño Fidencio, que curaba todo tipo de enfermedades en Espinazo, Nuevo León, se cruza con la del primer municipio rojo de Acapulco, la absur da guerra cristera, la vida de un mago que pierde todo y que como los demás, termina sus días en el campamento de Fiden
cio buscando venganza, a donde arriba también un pintor, alumno de Cesare Lombroso en Turín, que se gana la vida como antropólogo criminal. Estas rutas narrativas, trabajadas con paciencia, son el tejido fundamental de Polvo.
Benito Taibo, nacido en la ciudad de México en 1960, establece su campo narrativo contando el impacto de la ley Calles de 1926, `con la que se instrumentaban medidas penales contra el libre y hasta entonces inmoderado ejercicio del culto católico`, a la par que nos presenta a un periodista sin nombre que será narrador y desde luego personaje aglutinante a lo largo de la historia. Este perso naje sale vivo de una juventud azarosa donde un líder, un sombrero, una pistola de seis tiros y una mujer de grupa pronunciada formarán sus señas de identi
dad. Con un discurso fino, respaldado por un sentido de escritor con numerosas lecturas, `yo no lo sé de cierto, lo supongo`, `polvo serán, más polvo enamorado`, `porque sé que los sueños se corrompen,/ he dejado los sueños`, se recorre una novela que es memoria, sueño y labor intensa.
EnPolvo no hay personajes fijos, cada uno de ellos es producto de procesos difíciles que implican fugas, amenazas, pérdidas y debilidades humanas. Parte de la historia transcurre en el campamento del niño Fidencio que cura con operaciones, manzanazos, columpiándose, tocando y sonriendo. Al aire libre, con trozos de vidrios como bisturís, ante una comunidad con la salud quebrantada, ávida de creer, de confiar y que apuesta su resto a la esperanza. Su fama es inmensa pero aún come machaca y consigue escapar por breves momentos de sus enfermeras que también son sus cancerberas. Taibo se valedel curandero para recrear una novela que a pesar de sus 272 páginas, tiende al infinito. Casi al final aparece Regina Landa, una adine
raday hermosa joven, que piensa que las mujeres deben votar, es ingenieray vuela un aeroplano en 1927; además cocina con propiedad. Esta presencia induce la sensación de que la historia no termina cuando termina. Describe Espinazo como `un lugar donde se vuelve posible lo imposible`, ¿ acaso una novela no instiga esa sensación?
Taibo mezcla lo terrible del fanatismo religioso con los sueños despiertos de numerosos izquierdistas porteños, las entretelas de poder y la esperanza de una segunda oportunidad de vida. Al final confiesa que utilizó datos históricos; a pesar de eso, la fuerza de la imaginación es evidente. Aparecen unos angelitos que no podrían ser de otra manera. El mago Ulrich desde niño aprendió a desaparecer monedas con los dedos. Un día los soldados de Cristo lo atacan en plena actuación y pierde tres dedos; con los que le restan continúa practicando mientras busca a sus verdugos que además mataron a su amada, `agravios se pagan con agravios`. Nos muestra un país convulso donde matar o morir es
parte de la vida y donde al parecer no hay transición política sin sangre. Igual desliza frases reveladoras: `¿Qué pasa si Dios me pregunta cosas que no sepa?`, `puedes tocar el corazón de un hombre, pero no su bolsillo`, `el cine, al final de cuentas, es mejor que lo vida`.
Los personajes de Polvo están completos, como diría el peruano Alonso Cueto, `padecen un escepticismo instintivo sobre su vida, su futuro y la visión de su entorno... también tienen vulnerabilidad y capacidad para emocionarse...`. Son una representación de seres humanos que viven su cotidianidad de la mejor manera, aunque.apesar de todo, contantos seres fragües a su alrededor, no se interesan en escapar de la miseria que
los rodea El autor encuentra en su cultura los mejores ejemplos para conseguir una novela memorable, provocadora, sin comprometerse con ningún género. Pocos poetas, arte de este creador, logran contar una historia emocionante bajo las reglas estrictas de la narrativa Benito lo ha conseguido y es un placer celebrarlo. Salud lectores. |