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Las dos vidas de Floria: cultiva el realismo mágico de este siglo
Actualizado Martes 28 de Agosto de 2012
 
 

A los 19 años, la catalana Laura Martínez-Belli escribió un cuento en el que uno de los personajes era Floria, una mujer que adquiere las dimensiones de un árbol, el cual sintió que daba para más. Pasó el tiempo, reencontró el manuscrito y decidió trabajarlo como novela. "Hay personajes que no se deben dejar perder".

Ahora, a sus 37 años y con dos hijos en su haber, la narradora que vive en México desde 2004 acaba de publicar Las dos vidas de Floria (Planeta), su tercera novela, en la que recrea la relación del ser humano con la naturaleza y la maternidad o la capacidad de trascender en otro.

"Exploro el deseo de la maternidad, pero también cómo afecta tener un hijo, todo lo que se transforma en tu vida; y cómo además debemos aceptarlo como viene, con sus extrañezas, sus imperfecciones y sus maravillas", dice en entrevista.

Quien pasó su infancia en Panamá y su adolescencia en Madrid, señala que en esta novela se condensa la persona que es. "Es en la que más me muestro tal cual soy. La siento muy mía. Refleja, por ejemplo, mi necesidad de echar raíces en un lugar, ante tanto desplazamiento y cambio de ciudades y escuelas que he tenido".

A la también historiadora del arte le agrada que la crítica defina su propuesta literaria como "realismo mágico del siglo XXI", ya que confiesa que justo a los 19 años, cuando escribió ese primer cuento, se encontraba leyendo obras como Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; y Como agua para chocolate, de Laura Esquivel, que la marcaron.

"Creo que no hay en mi generación alguien que tenga este estilo, esa especie de realismo mágico, de temas ligados a la fantasía. Es un nicho que está descuidado", agrega.

Comenta que le gusta que la literatura sea "un lugar a donde escapar, salir de la realidad violenta, de crisis, que a diario enfrentamos. Quiero que mi lector entre a un sitio donde pueda echar a volar la imaginación".

Los dos personajes principales de esta historia son femeninos, Floria y su madre Antónima, que viven en las afueras de Otrora, y ambas, confiesa la autora del 'best-seller' "Por si no te vuelvo a ver" (2007) y "El ladrón de cálices" (2010), fueron confeccionadas con el mismo entusiasmo y cuidado.

"Antónima somos todas las madres que debemos comprender que el principal reto de tener un hijo es entender que no es tuyo, que lo debes guiar y acompañar, pero también entregarlo a los demás, al mundo, dejar que florezca y eche raíces donde considere mejor", añade.

Martínez-Belli asegura que también puso empeño en la creación de sus dos personajes masculinos, Manrique y Nicolás, quienes representaron un reto, pues quería que tuvieran el mismo peso, fuerza y entereza que los femeninos, que hubiera un equilibrio.

Indica que trabajar esta novela fue muy diferente a las dos anteriores, pues aquí desde el principio ya sabía la historia, el nudo y el desenlace. ?Eso me permitió planear más su estructura, cuidar mejor cada frase y cada secreto, tener un orden mental, limpiarla de adjetivos, quitar los ?ques? y darle una narración más natural y sencilla?.

Piensa adoptar este método en el futuro; de hecho, ya lo está aplicando en lo que será su cuarta novela, en la que narrará la vida de una persona mayor, sólo eso adelanta.

La presentación oficial de Las dos vidas de Floria será el 25 de agosto en la Feria del Libro de Panamá. Y en México será comentada en noviembre en la FIL Guadalajara.

 
 
 
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